Hoy más que nunca me hubiese gustado poder tener el mando del mundo del amor en mis manos, quisiera haber tenido las respuestas para las heridas de tu corazón y convertirme en el bálsamo purificador de tu alma. Pero así comprendí que no soy perfecto, que poseo miles de pequeños defectos y quizás ellos son los que me hacen ser tal y como soy.Y me pregunto yo tando don para que si no puedo usarlo cuando más quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario